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Crema de día: un aporte para nuestra piel

La piel es un órgano que se mantiene permanentemente expuesto a los efectos externos, motivo por el cual necesita ser cuidado y protegido siempre. Además, el rostro es el espejo del alma, el elemento básico en tu relación con los demás y un factor determinante en la percepción de belleza que generas. Por eso es imprescindible aplicar un cuidado facial diario y adecuado sobre la piel de tu rostro, de manera que puedas compensar la deshidratación, el desgaste y el inevitable envejecimiento que causa la edad y prolongar su aspecto más hermoso.

Algunas consideraciones sobre el cuidado facial diario

El cuidado diario de la piel precisa conocer cuál es tu tipo y escoger, en consecuencia, las cremas más apropiadas, las cuales puedes encontrar en Douglas. Básicamente existen dos tipologías: las hidratantes y las nutritivas. Tu crema de día debe ser, siempre, del primer tipo. Su objetivo es aportar a la piel el agua que va perdiendo, hidratarla, con el fin de contrarrestar los problemas y secuelas causados por el sol, el viento, el maquillaje y todo aquello que la perjudica. Las cremas nutritivas, sin embargo, se aplican por la noche y tienen la función de añadir lípidos. Por ello, al contrario de lo que sucede con una crema de día —que siempre viene bien a cualquier tipo de piel—, no sucede lo mismo con las nutritivas.

Cómo aplicar bien la crema hidratante

Cuando te apliques tu crema de día, debes cuidar cada detalle. Cuatro son los factores que has de tener en cuenta:

  • Cuándo. Evidentemente, como el propio nombre indica, durante el día. Pero lo principal es hacerlo con el rostro completamente limpio, cuando no tiene impurezas que dificultan su penetración.
  • Cómo. En este orden, de los productos más ligeros a los más densos: primero el limpiador, después el tónico, el sérum, el contorno de ojo y, finalmente, tu crema de día.
  • Cuánto. Depende de cada caso, pero en general es preferible pecar de defecto que de exceso. Una cantidad similar al tamaño de un garbanzo es más que suficiente.
  • En qué lapsos. Hazlo inmediatamente después del sérum, pero espera tres o cuatro minutos, tras aplicarla, antes de ponerte el maquillaje.

Una buena rutina de cuidado facial diario hará que tu piel está bien nutrida y tenga un aspecto saludable