
Queratosis pilaris
Información verificada y creada en colaboración con la doctora en bioquímica Sarah Schunter de Múnich.
El cuidado de la piel puede calmar y aliviar diferentes afecciones y enfermedades de la piel. Sin embargo, si tienes una enfermedad cutánea o lo sospechas, siempre debe prevalecer el consejo de tu médico. Los dermatólogos y las dermatólogas son los únicos que pueden emitir diagnósticos médicos válidos y, en caso necesario, recomendar los tratamientos farmacológicos adecuados.
CONTENIDO DEL ARTÍCULO
QUERATOSIS PILARIS (PIEL DE GALLINA): ASPECTOS CLAVE
- La queratosis pilaris aparece con frecuencia en personas con tendencia a la piel seca o a los eczemas y se considera inofensiva.
- Las células muertas de la piel obstruyen los folículos pilosos, lo que provoca la aparición de pequeñas pústulas y pápulas rojizas.
- Se aprecia sobre todo en la parte superior de los brazos, los muslos y en las nalgas, aunque también puede aparecer en la cara.
- La queratosis pilaris es más intensa en invierno que en verano.
- El cuidado de una piel con queratosis pilaris alivia la sequedad de la piel, ayuda a eliminar las células muertas de la piel y calma el picor.
¿Cuáles son las causas de la queratosis pilaris?
La queratosis pilaris también se denomina «piel de gallina». En dermatología, una «queratosis» es una zona de la piel áspera y descamada producida por un exceso de células córneas muertas. Por su parte, «pilaris» se refiere a la relación con los pelos. La formación de una queratosis pilaris se debe, por consiguiente, a que las células muertas de la capa más externa de la piel (células córneas) obstruyen los canales de los pelos (folículos pilosos). Esto provoca la formación de pequeñas pústulas y pápulas que en ocasiones pueden parecer granos.
En general, la piel con queratosis pilaris está seca, áspera y descamada. También puede picar y tener una apariencia antiestética: pequeños puntos de color rojo o color carne y piel apagada en la zona de los brazos, los muslos o las nalgas, en raras ocasiones también en la cara. Por lo general, la queratosis pilaris es más intensa en invierno que en verano.
El origen de la queratosis pilaris no está claro de forma concluyente, pero se supone que la genética es un factor de influencia. Lo que sí está claro es que la queratosis pilaris no es una afección inmunológica ni una reacción alérgica, sino que está relacionada sobre todo con el estado de la piel. Las personas con la piel seca o con dermatitis atópica (eczemas) sufren con más frecuencia la queratosis pilaris.
Síntomas de la queratosis pilaris
- Sobre todo en la zona de la parte superior de los brazos, los muslos, las nalgas y en ocasiones también en la cara, se presentan pequeñas pústulas y pápulas de color rojo o color carne
- En ocasiones, las pústulas y pápulas también pueden parecer pequeños granos
- Piel enrojecida, seca y descamada
- Picor
Una dermatóloga o un dermatólogo puede identificar una queratosis pilaris mediante un diagnóstico visual. En la mayoría de los casos no es necesario un tratamiento médico expresamente.
El cuidado de la piel con queratosis pilaris
Si la piel muestra signos de una queratosis pilaris, con el cuidado adecuado puedes mejorar su aspecto considerablemente.
Reducción de las alteraciones de queratinización con ayuda de exfoliantes químicos
Puedes utilizar exfoliantes químicos con ácido láctico, ácido glicólico o ácido salicílico. Los exfoliantes pueden emplearse en forma de líquidos, emulsiones o cremas. Al principio, asegúrate de aumentar la frecuencia de aplicación lentamente. Para comprobar tu propia tolerancia, utiliza exfoliantes inicialmente solo una vez por semana y aumenta poco a poco la aplicación según las necesidades y la tolerancia, así como en función de la concentración.
Peelings químicos: queratosis pilaris
Cuidado de las zonas de la piel secas y alivio del picor con cremas hidratantes
Lo mejor es aplicar cremas hidratantes con glicerina, ácido hialurónico, urea, pantenol o alantoína directamente después de la ducha.
Reducción de las rojeces
Las cremas y sérums con ácido azelaico, niacinamida o ácido tranexámico pueden reducir las rojeces. Si las zonas enrojecidas son demasiado evidentes o si se perciben como molestas, también es posible recurrir a tratamientos láser.
Tratamientos para la queratosis pilaris
Asegúrate también de utilizar productos de limpieza suaves. Por ejemplo, tu gel de ducha no debe limpiar muy intensamente, pues esto puede resecar aun más la piel. Mejor utiliza geles de ducha con pH neutro sin tensioactivos con potencial irritante como el Sodium Lauryl Sulfate o el Sodium Laureth Sulfate. Los jabones (auténticos) tampoco son aptos para la limpieza de la piel, pues su elevado pH destruye el manto ácido de la piel y la reseca. Por el contrario, los jabones elaborados con detergentes sintéticos o syndets no son realmente jabones y se pueden utilizar en determinados casos, siempre que los tensioactivos que contengan sean suaves.
Consejos de especialistas: ingredientes activos para la queratosis pilaris
- Niacinamida: hidratante, calmante, reduce las rojeces
- Pantenol: hidratante, calmante
- Glicerina: hidratante, calmanteUrea: hidratante, calmante
- Ácido hialurónico: hidratante, regenerador
- Ácido salicílico: exfoliante, antiinflamatorio
- Ácido láctico: exfoliante, hidratante, antiinflamatorio
- Ácido glicólico: exfoliante, hidratante
- Ácido azelaico: antiinflamatorio, reduce las rojeces
- Ácido tranexámico: reduce las rojeces, equilibra el tono de la piel en caso de marcas de granos
Qué no hacer si tienes queratosis pilaris
Limpieza intensiva: los productos limpiadores demasiado agresivos destruyen la barrera cutánea y el equilibrio de la piel. Después de la ducha debe quedarte en la piel una sensación agradable y no tensa.
No te rasques: aunque a veces resulte difícil, lo mejor es no rascarse las pústulas ni manipularlas de ninguna otra manera. Si se rascan las pústulas, esto puede suponer una fuente de inflamaciones y de más rojeces.
No utilices exfoliantes abrasivos: exfoliar la piel periódicamente de forma suave es una de las medidas más efectivas para el cuidado de la piel con queratosis pilaris. Lo importante es no utilizar exfoliantes mecánicos con partículas abrasivas. Esto puede resultar demasiado agresivo para la piel y puede irritarla.








