
Skin Cycling
RUTINA DE CUIDADO: PIEL BRILLANTE
Retinol, ácido glicólico, ácido salicílico... A veces es difícil no perderse entre tantos ingredientes. El Skin Cycling, una rutina cíclica de cuidado, te ayuda a aplicar tus productos de forma efectiva y respetuosa con la piel. A continuación, te explicamos cómo funciona esta tendencia y qué debes tener en cuenta según tu tipo de piel.
CONTENIDO DEL ARTÍCULO
Skin Cycling: ¿qué debes saber?
- La rutina de cuidado Skin Cycling se aplica durante cuatro noches y luego se vuelve a empezar.
- En la primera noche se utilizan exfoliantes químicos, en la segunda retinoides y en la tercera y la cuarta productos para regenerar la piel.
- Este método para el cuidado de la piel tiene como objetivo ayudarte a aplicar correctamente los ingredientes activos sin irritar tu piel.
¿Qué es el Skin Cycling?
El Skin Cycling es un método de cuidado facial desarrollado por la dermatóloga Whitney Bowe en el cual se aplican de forma cíclica los productos de cuidado por la noche. En este método se van alternando sustancias activas como los exfoliantes químicos y los retinoides con productos de cuidado cuya finalidad es reforzar la barrera cutánea. Si realizas este método de forma correcta y constante, obtendrás, por una parte, mejores resultados en el tratamiento de las manchas de pigmentación, los granos o las arrugas y, por otra parte, los descansos entre los diferentes ingredientes activos permitirán que tu piel se recupere y que no se altere el microbioma.
¿Para qué tipo de piel es adecuado el Skin Cycling?
En general, hay que decir que no existe ninguna rutina para el cuidado de la piel que funcione con todas las garantías para todos los tipos o condiciones de la piel. Si tienes la piel sensible o te estás iniciando en el cuidado de la piel, el Skin Cycling puede provocar irritación en determinadas circunstancias, según lo elevadas que sean las concentraciones de los exfoliantes químicos y los retinoides. Si tu piel reacciona con rojeces o escozor, lo mejor es que dejes una o dos noches de descanso entre los diferentes ingredientes activos para poder calmar y cuidar tu piel. En caso de que tengas rosácea, eccemas o un acné severo, acude a un/a dermatólogo/a para que te prescriba una rutina de cuidado adecuada.
El Skin Cycling puede ser un punto de partida muy útil si no sabes cómo combinar los distintos ingredientes activos en una rutina de cuidado de la piel. Y es que, si los aplicas con demasiada frecuencia, pueden producir irritación y destruir la barrera cutánea. Por eso, lo mejor es ir probando poco a poco, prestar atención a cómo responde tu piel y adaptar los productos en consecuencia.
La rutina de cuidado Skin Cycling
En este caso, el número mágico es el cuatro, ya que la rutina de cuidado Skin Cycling se realiza durante cuatro noches y luego se vuelve a empezar desde el principio. Cada noche se empieza con un limpiador y se termina la rutina con una crema facial. Entre estos dos pasos, los ingredientes activos o de tratamiento van variando. A continuación, te presentamos cada uno de los pasos y productos que necesitas y te damos recomendaciones según tu tipo de piel y su estado.
1. Primera noche: exfoliante químico
Con un exfoliante químico a base de ácidos, puedes eliminar suavemente las células muertas de la piel. En función del tipo de piel que tengas, puedes emplear diferentes ácidos. El ácido salicílico (BHA) es especialmente adecuado para la piel grasa y con tendencia a imperfecciones, ya que tiene un efecto antiinflamatorio y regulador del sebo, por lo que actúa contra los poros obstruidos y los granos. En cambio, los alfa hidroxiácidos (AHA), como el ácido glicólico y el ácido láctico, son perfectos para la piel seca y normal. Ambas sustancias tienen un efecto hidratante y beneficioso para la piel. El ácido láctico también es ideal para la piel sensible.
2. Segunda noche: retinoides
Los retinoides o la vitamina A conforman un grupo de ingredientes activos muy bien estudiados que estimulan la producción de colágeno y mejoran la elasticidad de la piel. Por lo tanto, pueden reducir las arrugas, pero también se pueden emplear para el acné. Si estás empezando en el mundo de los retinoides, debes comenzar con una concentración baja. En las zonas más delicadas, como el contorno de los ojos o alrededor de la boca, aplica primero una capa fina de crema facial para reducir la irritación. Por regla general, los ésteres de retinol, como el acetato de retinilo o el palmitato de retinilo, se toleran mejor que el retinol, pero también son menos efectivos.
Tercera y cuarta noche: cuidado y regeneración
En estas dos noches, se descansa de los ingredientes activos y nos centramos en el cuidado y la regeneración de la piel. Para ello, puedes usar sérums o cremas con ingredientes hidratantes o humectantes, como la glicerina o el ácido hialurónico. Las ceramidas, que refuerzan la barrera cutánea, el pantenol, que tiene un efecto calmante o la niacinamida, con efecto regenerador, también son una buena elección.
Importante: el Skin Cycling solo se utiliza en la rutina de cuidado nocturna. Sin embargo, si por la noche has utilizado exfoliantes químicos o retinoides, es imprescindible que uses una cantidad generosa de protección solar con un factor elevado a la mañana siguiente, ya que el efecto exfoliante de estas sustancias hace que tu piel sea más sensible frente a la radiación solar. En general, la aplicación diaria de protector solar es la mejor opción para prevenir el envejecimiento prematuro.











