En el baño: La sal del Himalaya perfumada es un spa completo que relaja la piel pues es un gran relajante natural. Estas sales de baño son perfectas para hidratar la piel y también son un excelente desintoxicante. Su excepcional capacidad de eliminar células muertas, las hace idónea para combatir el acné. Sus nutrientes restauradores estimulan la circulación sanguínea, controlan la hipertensión arterial y reducen el dolor muscular. Combina muy bien con los aceites esenciales, tanto añadidos a la bañera como puestos directamente en la piel tras bañarnos con estas sales.
En la ducha: la sal del Himalaya es un magnífico exfoliante que elimina todas las células muertas de la piel y también elimina el exceso de grasa. Combate la celulitis.