Aplica una pequeña cantidad de crema de manos sobre las manos limpias y secas. Masajea suavemente la piel hasta que la crema se haya absorbido por completo. Presta especial atención a las zonas más secas, como las cutículas y los nudillos.
Utilízala varias veces al día si es necesario, para tener unas manos suaves y cuidadas.