Un jardín de mil aromas en cuyo corazón se alza una majestuosa higuera. Un higo soleado sostenido por crujientes edamame. Como una tradición, cada mañana de verano al amanecer. Piernas y brazos se estiran y se expanden. Jóvenes y mayores recogen los higos y los disfrutan al pie del árbol, en el frescor de la mañana.
"Imaginé una fragancia soleada rebosante de higos dulces sobre sándalo cremoso; el recuerdo de un momento delicioso, una siesta a la sombra cuando el sol pega fuerte alrededor... y añadí un toque verde, un toque de naturaleza, como una judía edamame crujiente" - Domitille Michalon, perfumista
Notas de salida: acorde de higuera, hojas de violeta
Notas de corazón: mantequilla de iris, semillas de ambrette, acorde de edamame
Notas de fondo: esencia de cedro, esencia de sándalo