Gel de ducha relajante — limpieza, suavidad y bienestar El gel de ducha Peau d’Ange está formulado para purificar la piel con extrema delicadeza, dejando un aroma suave y tranquilizante. Es el paso ideal para preparar la piel antes de aplicar el Huile Sèche Sublimatrice de la misma línea, creando una experiencia sensorial completa que deja la piel limpia, fresca y con un tacto aterciopelado. Qué ofrece y por qué destacarlo - Limpieza suave y respetuosa: su base limpiadora elimina impurezas sin afectar el film hidrolipídico de la piel, evitando la sensación de tirantez tras la ducha. - Efecto relajante: incorpora notas aromáticas pensadas para reducir el estrés y favorecer la relajación, convirtiendo la ducha en un momento de desconexión. - Textura sensorial: al contacto con el agua se convierte en una espuma fina y cremosa que envuelve el cuerpo como una caricia. - Piel de seda: deja la piel suave y ligeramente perfumada, manteniendo la idea de una “piel de ángel”. Modo de empleo (Ritual de baño) Para aprovechar al máximo sus beneficios relajantes, sigue estos pasos: 1) Preparación: humedece todo el cuerpo con agua tibia (evita temperaturas muy altas para no resecar). 2) Aplicación: reparte una pequeña cantidad de gel entre la palma de la mano o sobre una esponja suave. 3) Masaje: extiende por todo el cuerpo mediante movimientos circulares en pecho y hombros, realiza trazos más pausados para inhalar los aromas y intensificar el efecto antiestrés. 4) Aclarado: enjuaga con abundante agua. Si lo deseas, finaliza con un chorro de agua fría en las piernas para estimular la circulación.