
Maquillaje de día: Realza tu belleza natural
Un maquillaje de día discreto es como una inyección de frescura por la mañana: te da un aspecto inmediatamente más despierto, ¡y a veces incluso hará que te sientas así también por dentro! Al mismo tiempo, este look es especialmente versátil y puedes llevarlo tanto para ir la oficina como para ir de brunch con amigos. ¡Descubre nuestra guía paso a paso para un maquillaje de día!
CONTENIDO DEL ARTÍCULO
LOS PASOS MÁS IMPORTANTES PARA TU MAQUILLAJE DE DÍA: ASPECTOS CLAVE
Con una base ligera o una BB cream puedes unificar tu piel de manera natural sin que quede como una máscara.
El colorete te aporta frescura, mientras que el bronceador le da un bonito aspecto bronceado a tu rostro.
La máscara de pestañas abre tu mirada y realza tus ojos.
Para los labios, elige un pintalabios de tu color natural o un bálsamo labial.
Maquillaje de día: ¿qué necesitas?
Cuando estás frente al espejo por la mañana, no tienes tiempo para probar productos nuevos y ver cómo te quedan. Por eso, aquí te enseñamos los básicos que necesitas para un maquillaje de día sencillo.
Base de maquillaje o BB cream: una base ligera o una BB cream disimulan las irregularidades de tu piel y unifican el tono. Si prefieres más cobertura, elige una base de cobertura media.
Corrector: este producto es ideal para disimular fácilmente las ojeras y las imperfecciones.
Polvos para cejas: los polvos para cejas te permiten darles una forma bonita y rellenarlas. Como alternativa, también puedes usar un lápiz para cejas.
Gel para cejas: este producto sirve para fijar los pelitos finos y los polvos para cejas.
Sombras de ojos: usa un tono claro y otro oscuro para crear profundidad y agrandar ópticamente tus ojos.
Kajal: delinea tus ojos para darles definición y hacer que tus pestañas parezcan más densas.
Máscara de pestañas: este producto aporta longitud, volumen y un color más intenso a tus pestañas. Si tienes prisa y no te da tiempo a maquillarte los ojos bien, puedes ponerte solo máscara de pestañas.
Pintalabios o bálsamo labial: un pintalabios de tono sutil o un bálsamo con color realzarán discretamente tus labios.
Maquillaje de día paso a paso
1. Aplica una base
Empieza con una crema de día con color o con una BB cream para crear la base perfecta para tu maquillaje. Estos productos permiten unificar el tono de la piel y disimular las imperfecciones. Un detalle muy práctico de la BB cream es que puedes aplicarla fácilmente con los dedos, como si fuera una crema normal.
Si prefieres, puedes usar una base en lugar de la BB Cream o la crema hidratante con color. Las bases ofrecen una mayor cobertura y consiguen un acabado más uniforme. Puedes aplicarla con una brocha, una esponjita o con los dedos, como tú prefieras. La brocha proporciona la mayor cobertura, la esponja húmeda ofrece un acabado más natural y, por otro lado, usar los dedos te da mayor control y precisión. Independientemente de cómo la apliques, ponte la base en el dorso de la mano y ve tomando de ahí. De esta forma, podrás dosificarla mejor. Empieza aplicándola primero en la nariz y en las aletas nasales, y ve difuminándola poco a poco con toquecitos hacia las orejas. Después, continúa por la frente y la barbilla.
2. Disimula las ojeras y las imperfecciones
¡Ahora hay que entrar en detalle! Para conseguir una mirada fresca, aplica tres puntos de corrector debajo de cada ojo y difumínalos con las yemas de los dedos o con una brocha pequeña y redonda. ¡Esto disimulará las ojeras de inmediato! Si tienes manchas de pigmentación o imperfecciones que quieras cubrir, aplica una pequeña cantidad de corrector sobre ellas y difumina suavemente con pequeños toques.
3. Dale frescura a tu rostro con bronceador y colorete
Un toque de colorete le dará un aspecto rosado y fresco a tus mejillas. Para aplicarlo, coge un poco de producto con una brocha específica y sacude el exceso dandos unos golpecitos con cuidado en el dorso de la mano. A continuación, aplícalo en los pómulos, de dentro hacia fuera, y difumínalo suavemente hacia el final para que se funda con el resto del maquillaje.
Si quieres un toque bronceado, aunque no hayas tomado el sol, también puedes ponerte un poco de bronceador. Elige uno que sea uno o dos tonos más oscuros que tu piel para lograr un efecto natural, como si acabaras de volver de las vacaciones. Usa una brocha para polvos y aplícalo en las zonas elevadas del rostro: la barbilla, los pómulos, la punta de la nariz y la frente. Es importante que difumines bien el bronceador para evitar contornos muy marcados.
4. Haz que tus ojos brillen
Para un maquillaje de día ligero, resalta tus ojos de manera sutil. En este caso, puedes prescindir de las sombras. Si, a pesar de ello, quieres ponerte alguna, lo mejor es que uses tonos discretos como nude, beige o marrón. Para dar más profundidad, aplica un tono más claro en el párpado móvil y otro un poco más oscuro en el extremo exterior y la cuenca, difuminando bien.
Si prefieres realzar tus ojos sin sombras, usa un delineador en la línea de las pestañas superiores. Si es marrón, quedará especialmente natural. Para un look más suave, difumina ligeramente el delineador con el dedo meñique o con un aplicador. Si buscas un efecto más llamativo, utiliza un delineador líquido de color negro.
Para finalizar, ponte máscara de pestañas. La máscara de pestañas negra alarga y da volumen, abriendo tu mirada, mientras que el marrón crea un efecto más natural.
5. Define tus cejas
Comienza peinando tus cejas con un cepillo para pestañas limpio y dales la forma que desees. Si tienes las cejas muy claras o un poco irregulares, corrígelas usando un lápiz o polvos para cejas. Para ello, dibuja pequeños trazos siguiendo la forma natural de las cejas y ve rellenando los huecos e igualando las partes asimétricas.
Como alternativa, si quieres unas cejas más intensas y expresivas, maquíllalas con un gel para cejas con color. ¿Tus cejas ya son oscuras de forma natural, pero se despeinan fácilmente? Entonces fíjalas con un gel para cejas transparente.
6. Dale color los labios
Un poco de color en los labios le dará el toque final perfecto a tu maquillaje de día. Para que el color del pintalabios quede bien tanto con tu piel como con el resto del maquillaje, elige uno que intensifique el tono natural de tus labios. Si prefieres algo un poco más llamativo, te recomendamos un brillo labial con un ligero efecto perlado, ya que le dará un brillo elegante a tus labios. Aplícalo como paso final de tu maquillaje, ¡y listo!
Si no quieres usar pintalabios, otra opción ideal es un bálsamo labial con color. Este no solo hidrata tus labios, sino que también le aporta un toque de color sutil, en perfecta armonía con el resto de tu maquillaje.
Consejos para un acabado perfecto: durabilidad y brillo final
Prebase: si los poros abiertos y las imperfecciones siguen viéndose a pesar de llevar base, puedes corregirlo fácilmente con una prebase. Este producto evita que el maquillaje se deposite en los poros o en las líneas finas. Lo ideal es aplicarla después de la hidratación, con los dedos, una brocha o una esponja, realizando movimientos circulares suaves. Después, puedes continuar directamente con la base.
Polvos: ¿quieres conseguir un look mate que dure varias horas? Los polvos traslúcidos matifican la piel y fijan el maquillaje en un abrir y cerrar de ojos. Para aplicarlos, solo tienes que coger un poco de producto con una brocha redonda y ancha, dar unos toquecitos con cuidado para eliminar el exceso y aplicarlos con movimientos circulares suaves. Empieza por la zona T y ve extendiéndolo en forma de sol desde el centro de la cara hacia afuera para un acabado más uniforme.
Iluminador: el iluminador realza los pómulos y crea una mirada despierta. Puedes usarlo para darle un acabado brillante a tu maquillaje de día, pero aplícalo con moderación para que tan solo aporte un ligero brillo. Para ello, da toquecitos en forma de C con el dedo desde el extremo de la ceja, pasando por el pómulo hasta la mejilla. De este modo, tus pómulos parecerán más altos y las facciones de tu rostro quedarán más definidas. Para abrir la mirada, pon un poco de iluminador debajo del arco de la ceja y en el lagrimal.









