En la nota de salida, sorprende una fresca mezcla de ruibarbo y frambuesa.
La sensual y oriental fragancia del oud armoniza con una mezcla extremadamente delicada de especias y madera. Resulta refrescante gracias a las bayas y a las notas florales más sutiles. Y todo ello sin resultar ni demasiado picante ni demasiado floral.
La nota de corazón cautiva con el aroma suave y meloso del oud, el pachulí y el aceite de rosas. ¡En el fondo, madera de sándalo y cedro combinadas con vainilla y haba tonka!
Familia olfativa: sensual, afrutada, oriental.