Aplica una pequeña cantidad de jabón de manos sobre las manos humedecidas. Haz espuma suavemente y distribúyela de manera uniforme por las palmas, el dorso de las manos y entre los dedos. A continuación, acláralas bien con agua y sécate las manos.
Úsalo con regularidad para tener las manos limpias, frescas y con un aroma sutil.