
Ácido mandélico
¿Tienes la piel sensible pero quieres usar exfoliantes químicos? El ácido mandélico puede ser ideal para ti. Este AHA suave tiene buena tolerancia, mejora la regeneración de la piel, la reafirma y suaviza arrugas y cicatrices de acné. En este artículo te contamos todo sobre sus beneficios y cómo aplicarlo correctamente para obtener los mejores resultados sin irritar tu piel.
Información elaborada y revisada en colaboración con la doctora en bioquímica Sarah Schunter de Múnich.
CONTENIDO DEL ARTÍCULO
ÁCIDO MANDÉLICO: ASPECTOS CLAVE
Nombre en las listas de ingredientes (INCI): Mandelic acid
Efecto: mejora la textura de la piel, hidrata, reduce la inflamación
Recomendaciones de uso: los mejores resultados se consiguen utilizando el ácido mandélico como exfoliante o sérum
Tipos de piel: piel grasa, normal o seca, pero también piel sensible o con tendencia a la rosácea
¿Cómo actúa el ácido mandélico en la piel?
Al igual que el ácido glicólico, el ácido mandélico pertenece al grupo de los alfa hidroxiácidos (AHA). Su efecto es similar al del ácido glicólico aunque el efecto del ácido mandélico es un poco menos directo y efectivo. Sin embargo, es mucho más suave y ofrece una mayor tolerancia que el ácido glicólico. Por eso, los exfoliantes con ácido mandélico también son adecuados para pieles sensibles o delicadas y, en algunos casos, incluso se pueden utilizar para la rosácea.
El ácido mandélico actúa como exfoliante (efecto queratolítico), apoyando la regeneración de la piel. Además, este ácido influye de forma positiva en la estructura de la piel:
Reafirma la piel mediante la estimulación de la producción de colágeno
Mejora la textura de la pie
Alisa las arrugas y las líneas de expresión
Atenúa el aspecto de las cicatrices de acné
¿Cómo aplicar correctamente el ácido mandélico?
El ácido mandélico se encuentra casi exclusivamente en forma de exfoliante químico, generalmente etiquetado como sérum. Los sérums y exfoliantes con ácido mandélico son especialmente efectivos en concentraciones del 2-15 % y con un pH bajo. Si quieres integrar el ácido mandélico en tu rutina facial, ten en cuenta los siguientes aspectos:
Comienza despacio y de forma gradual:
Al principio, utiliza el ácido mandélico solo 1 o 2 días a la semana, aumentando su aplicación durante un periodo de 3-4 semanas. Según tu tolerancia y la concentración del producto, puedes aumentar la frecuencia hasta 3 veces por semana.
Aplica el exfoliante por la noche y sobre la piel seca:
Utiliza exfoliantes preferiblemente por la noche. Primero, límpiate la cara como de costumbre y seca la piel suavemente. Lo ideal es que te apliques el exfoliante sobre la piel seca, ya que esta absorbe los ingredientes activos más lentamente, reduciendo así el riesgo de irritación.
A menos que se indique lo contrario, no tienes que aclarar el exfoliante ni tampoco se requiere ningún tiempo de actuación específico. Termina tu rutina nocturna como de costumbre, por ejemplo, usando un sérum y una crema hidratante.
No uses exfoliantes sin protección solar:
La eliminación de células muertas puede aumentar la sensibilidad de la piel a la luz solar. Por ello, el uso de exfoliantes (químicos) requiere aplicar protector solar diariamente. De todos modos, deberías aplicar protector solar todos los días, incluso sin usar exfoliantes, como se explica en este artículo: Protección solar diaria para el rostro.
Productos con ácido mandélico
Campos de aplicación: ¿para qué es adecuado el ácido mandélico?
El ácido mandélico es útil para tratar los siguientes estados de la piel:
Piel apagada
¿Tienes la piel apagada o sin brillo? Esto puede deberse a que se han acumulado demasiadas células muertas en la superficie o a que la capa córnea es demasiado gruesa. Los exfoliantes químicos del grupo de los AHA pueden ayudarte a eliminar suavemente esta acumulación de células muertas de la piel. La elección del AHA adecuado dependerá de tu piel. Si tienes la piel sensible o delicada, el ácido mandélico puede ser una buena opción.
Piel grasa
En casos de acné, piel grasa o con imperfecciones, el ácido mandélico ayuda a conseguir un cutis más claro y uniforme, eliminando el exceso de grasa y frenando el crecimiento de bacterias. Además, combate eficazmente los granos y la inflamación, especialmente los relacionados con el acné. Entre los AHA, el ácido mandélico es el único con este efecto, que también comparte con el ácido salicílico (BHA).
Piel sensible
A menudo, las pieles sensibles o delicadas tienen tendencia a sufrir rojeces e inflamación. Gracias a sus propiedades antiinflamatorias, el ácido mandélico puede ayudar a calmar irritaciones, acné o rosácea, reduciendo las reacciones inflamatorias.
Arrugas
El envejecimiento de la piel es un proceso natural imposible de detener que se manifiesta con la pérdida de tono y elasticidad, así como con la aparición de arrugas. A menudo, este tipo de pieles se conocen como «pieles maduras». El uso de un exfoliante suave no solo es capaz de fomentar la regeneración de la piel, sino que también estimula la formación de estructuras cutáneas más firmes.
Hiperpigmentaciones
Bajo el término «hiperpigmentación» se encuentran, por ejemplo, las manchas de pigmentación, las manchas de la edad o las marcas del acné. La hiperpigmentación es una decoloración de la piel que se produce como consecuencia de la acumulación excesiva de melanina, la sustancia que le da color a la piel. Los estudios dermatológicos han demostrado que la aplicación regular de exfoliantes con un 10 % de ácido mandélico equilibra eficazmente el tono de la piel y reducir las manchas.
Consejo: puedes prevenir la hiperpigmentación aplicando protector solar a diario, ya que la mayoría de estas manchas tan desagradables se deben a un exceso de exposición solar y se intensifican con los rayos UV.

Sobre la autora
Dr, Sara Schunter, Bioquímica
«Quien entiende cómo actúan los ingredientes cosméticos, ya ha dado el primer paso para un cuidado efectivo de la piel», afirma la doctora Sarah Schunter. A Sarah, Doctora en Bioquímica, le encanta desentrañar las listas de ingredientes de los productos cosméticos, que a menudo son crípticas: qué contienen y qué efecto tienen. Ella está convencida de que con estos conocimientos se puede determinar el cuidado adecuado para cada tipo de piel y cada afección cutánea.








