Para conseguir una fragancia intensa y duradera, el perfume se aplica en las zonas cálidas del cuerpo, como el pliegue de las rodillas y los codos. Tras la aplicación, no se debe frotar ni dar toques suaves sobre la piel, para que la composición se mantenga intacta. Si es necesario, la aplicación puede repetirse a lo largo del día para refrescar el aroma.