Humedece el cabello y elimina bien el exceso de agua antes de aplicar el champú en las cinco zonas clave del cabello. Añade agua y haz espuma. En este primer lavado, céntrate en el cuero cabelludo y masajéalo con los dedos para eliminar las impurezas. Aclara bien. Vuelve a aplicar el champú y añade agua. En el segundo lavado se forma una espuma más abundante que ayuda a limpiar el cabello desde la raíz hasta las puntas. Aclara bien.