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¿Cómo saber cuál es tu perfume ideal?

¿Floral, oriental o fresco? Si estás buscando una fragancia de autor, te apetece probar algo nuevo o te gustaría tener un perfume para las ocasiones especiales, seguramente ya te hayas preguntado qué perfume va mejor contigo. Aquí te contamos cómo encontrar tu perfume ideal y qué detalles deberías tener en cuenta para acertar.

¿Cómo encontrar tu perfume ideal? Aspectos clave

  • Para encontrar tu perfume, hay que emprender un pequeño viaje olfativo y tener en cuenta algunos detalles.

  • Descubre tu familia olfativa: floral, fresca, frutal, amaderada, oriental o gourmand.

  • Elige la intensidad que más encaje contigo: desde un Eau de Parfum con mucho cuerpo hasta un ligerísimo Eau Fraîche.

  • Tómate tu tiempo: todas las fragancias se desarrollan a lo largo de varias horas, siguiendo la pirámide olfativa.

  • Déjate asesorar por el personal especializado de alguna de nuestras tiendas Douglas.

  • No pruebes más de cuatro perfumes el mismo día si no quieres sobrecargar tu olfato.

  • En ese día, no uses cremas ni desodorantes perfumados, ya que podrían alterar tu percepción del perfume.

  • Elige tu fragancia según el momento: cada ocasión requiere un aroma diferente.

  • No compres por imitación: el mismo perfume nunca huele igual en dos personas.

La gran pregunta: ¿cómo saber cuál es tu perfume ideal?

«¡Qué bien hueles!» Probablemente no haya un cumplido más bonito en el mundo de la belleza. Si te lo dicen a menudo, es muy posible que ya lo hayas encontrado: tu perfume perfecto, ese match made in heaven olfativo que encaja a la perfección con tu estilo, tu personalidad y la química de tu piel. Esa fragancia con la que te sientes bien. Tal vez incluso esté tan ligada a tu identidad que, cuando alguien de tu entorno cercano la huele en otra persona, piense automáticamente en ti, ya que se ha convertido en tu sello personal. Para llegar a ese nivel, necesitas embarcarte en un pequeño viaje olfativo, tan emocionante como personal. No hay dos personas iguales, y tampoco dos pieles que reaccionen de la misma forma ante un aroma. Por eso, ese perfume que adoras en tu amiga puede oler de forma diferente en ti: las moléculas pueden reaccionan de manera distinta en su piel y en la tuya. Y aunque un perfume puede parecer un simple accesorio, como los zapatos, elegir el adecuado va mucho más allá de una mera compra. Detrás hay emociones, preferencias e incluso un poco de tu carácter.

Tanto si estás buscando tu fragancia distintiva como si quieres probar algo diferente o encontrar un perfume para una ocasión especial, todo empieza con la misma pregunta: ¿qué perfume va mejor contigo? No hay una respuesta única ni correcta, porque la elección de un perfume es profundamente subjetiva y está llena de emociones. Aun así, existen algunos consejos que pueden ayudarte a descubrir el aroma que mejor te representa.

Descubre tu fragancia ideal con la guía de familias olfativas de Douglas, que incluye perfumes florales, frescos, frutales, especiados, amaderados, orientales y gourmand.

1. Descubre tu familia olfativa favorita

El primer indicio para saber en qué dirección debe ir tu viaje olfativo te lo darán las familias olfativas, también conocidas como «categorías aromáticas» o «notas aromáticas». Las diferentes familias olfativas pueden ayudarte a reconocer tus preferencias y, con ello, a simplificar la búsqueda de tu perfume. Una familia olfativa es un conjunto de notas que comparten propiedades y matices parecidos. Si te centras en una o dos familias, reducirás el abanico de opciones.

Piensa no solo en los perfumes que te gustan, sino también en los aromas que te resultan agradables en general. ¿Te encanta el olor a ropa limpia? ¿Prefieres la chispa del jengibre o el dulzor de un chai latte? ¿O sueñas a diario con el olor de la brisa del mar? Presta atención a lo que te hace sentir bien: ahí están las notas que te definen.

Aquí te presentamos las diferentes familias olfativas:

Fragancias florales:

Es una de las familias olfativas más antiguas y se caracteriza por el uso de aceites esenciales y extractos de flores. Al igual que la propia naturaleza, la variedad es casi infinita. Las fragancias florales pueden resultar femeninas, románticas y atemporales, y se presentan en versiones muy distintas: desde composiciones frescas y frutales hasta creaciones orientales más intensas y profundas.

Aromas característicos: rosa, peonía, violeta, jazmín, lirio del valle, lirio, flor de azahar, neroli.

Fragancias frescas:

Las fragancias frescas se describen como ligeras, vibrantes y llenas de energía. Sus refrescantes notas transmiten vitalidad y una sensación de frescura sin resultar invasivas. Estas fragancias ponen de buen humor y son perfectas para el día a día, para la oficina o para quienes trabajan de cara al público o con pacientes. Además, también funcionan muy bien para ir al gimnasio, ya que su energía encaja a la perfección con un entrenamiento dinámico e intenso.

Aromas característicos: dentro de la familia de las fragancias frescas puedes elegir entre cuatro variantes distintas. A continuación, te contamos en qué se diferencian:

  • Fragancias cítricas: destacan las combinaciones refrescantes de limón, lima, pomelo o bergamota.

  • Fragancias acuáticas: evocan la fresca brisa marina, la sal sobre la piel o un lago de montaña. Aportan un plus de energía y, al combinarse con cedro, adquieren un carácter más seco y amaderado.

  • Fragancias verdes: transmiten la frescura de las hojas, el césped o las hierbas aromáticas como la menta y la albahaca.

  • Fragancias florales-frescas: perfectas para quienes adoran el aroma a ropa limpia. La fórmula de estas fragancias combina notas de hojas verdes con almizcle, lirio del valle, pachuli o algodón.

Fragancias afrutadas:

Esta familia olfativa desprende un dulzor fresco y ligero, y un toque de alegría juvenil. Sus notas combinan esencias de frutas dulces, exóticas y cítricas. Tienen un matiz algo más cálido que los perfumes cítricos puros, que también pertenecen a la categoría de fragancias frescas. Son perfectas para el día a día, ya que son aromas agradables que acompañan sin imponerse.

Aromas característicos: bayas, pera, melocotón, melón, manzana, piña, mango, limón, naranja.

Fragancias especiadas:

Los perfumes de esta familia especialmente aromática aportan calidez y sensualidad. Al igual que en la cocina, las especias son las que aportan ese toque especial. Como el Oriente es conocido por la riqueza y calidad de sus especias, muchas de estas fragancias se incluyen también dentro de la categoría de los perfumes orientales (más información a continuación).

Aromas característicos: canela, jengibre, clavo, cardamomo, pimienta, haba tonka, vainilla.

Fragancias amaderadas:

Los perfumes con notas amaderadas no son exclusivos del mundo masculino. Los acordes secos de la madera cobran cada vez más protagonismo en las fragancias femeninas y unisex. Las notas amaderadas transmiten calidez, serenidad y una sutil sensación de lujo. Pueden tener matices terrosos, musgosos o de cuero.

Aromas característicos: madera de cedro, madera de sándalo, madera de guayaco, palisandro, pachuli.

Fragancias orientales:

Cálidas, sensuales y opulentas: las fragancias orientales evocan el encanto de Las mil y una noches y el exotismo de los bazares de Marrakech. En ellas se entrelazan flores exóticas, especias aromáticas y maderas secas, dando lugar a composiciones embriagadoras. Suelen ser perfumes de gran intensidad, capaces de permanecer en la piel durante todo el día, por lo que una sola pulverización es suficiente.

Aromas característicos: las fragancias orientales pueden dividirse en tres tipos principales. A continuación, te contamos en qué se diferencian:

  • Fragancias orientales florales: en este tipo de fragancias predominan los acordes dulces y florales. Las esencias utilizadas suelen ser más exóticas e intensas que las de los perfumes florales clásicos. Entre las flores más habituales se encuentran el jazmín, la orquídea, la rosa, el iris, el nardo y el ylang-ylang.

  • Fragancias orientales amaderadas: las notas de madera aportan aún más calidez, serenidad y un carácter ligeramente más seco a estos perfumes. Entre las más utilizadas destacan la madera de cedro, la madera de sándalo, la madera de guayaco y el oud (madera de agar).

  • Fragancias orientales especiadas: el Oriente es conocido por su riqueza en especias, y no es de extrañar que muchas de ellas estén presentes en los perfumes que existen hoy en día. Ingredientes como la canela, el cardamomo, el clavo, el haba tonka o la vainilla aportan a estas intensas fragancias aún más sensualidad y dulzor.

Fragancias gourmand:

«Gourmand» significa «goloso» en francés y describe a la perfección esta categoría relativamente reciente. Sus perfumes con notas dulces se inspiran en los aromas que normalmente asociamos con los postres. Son fragancias capaces de transportarte a una fábrica de chocolate o a un puesto de algodón de azúcar, despertando tu lado más goloso sin contar calorías.

Aromas característicos: chocolate, caramelo, mazapán, miel, azúcar, vainilla, café, crema, crème brûlée, toffee, avellana, nougat.

2. EdP, EdT, etc.: elige la concentración adecuada

Si quieres descubrir qué fragancia encaja contigo, primero piensa en la intensidad que prefieres. ¿Te gusta que tu perfume se perciba al entrar en una habitación o prefieres un aroma sutil, casi imperceptible para los demás? Según tu gusto, puedes elegir entre diferentes concentraciones. Todo perfume combina agua destilada, alcohol y aceites esenciales o compuestos aromáticos. Estos últimos determinan la concentración y, por tanto, la intensidad del aroma. Cuanto mayor sea la proporción de aceites aromáticos, más intenso y persistente será el perfume sobre la piel.

Puedes elegir entre las siguientes concentraciones:

Eau de Parfum Intense (EdPI)

Si te atraen los perfumes intensos, esta es la opción perfecta. Su formulación contiene entre un 15 y 45 % de aceites aromáticos, la concentración más alta dentro de los perfumes. A veces se presenta como Absolu de Parfum o Extrait de Parfum. Su consistencia puede ser más densa, por lo que se aplica a toques, sin vaporizador, para controlar la cantidad y no usar demasiado.

Eau de Parfum (EdP)

El Eau de Parfum tiene una concentración de entre 10 y 14 % de aceites aromáticos y puede permanecer en la piel durante horas. Es la forma más habitual en los perfumes de alta gama.

Eau de Toilette (EdT)

Los Eau de Toilette pueden aplicarse varias veces al día, ya que tienen una concentración más ligera (del 6 % al 10 %). Muchos perfumes frescos y frutales presentan esta concentración.

Eau de Cologne (EdC)

Esta versión es muy ligera y contiene tan solo entre un 2 % y un 5 % de aceites aromáticos. Puede usarse como una bruma corporal tras la ducha o después de hacer deporte. Su aroma es muy sutil y solo se percibe de cerca, por ejemplo, al dar un abrazo.

Eau Fraîche

Con una proporción del 1 % al 3 % de aceites esenciales, el Eau Fraîche es la forma más ligera de todas. Su duración ronda una hora como máximo, por lo que es ideal para los días más calurosos o unas vacaciones junto al mar.

Consejo

Si has encontrado una fragancia que te encanta, pero la notas demasiado intensa, busca versiones con una concentración más ligera. La mayoría de las casas de perfumería ofrecen una misma composición en distintas concentraciones.

3. Ten en cuenta la evolución del aroma

Para encontrar tu fragancia ideal, es importante entender cómo evoluciona un perfume sobre la piel a lo largo del tiempo. Recuerda que el aroma que percibes al aplicarlo no es el que permanecerá en tu piel. Cada fragancia recorre tres fases que se desarrollan con el paso de las horas. Esto se debe a su estructura, basada en la pirámide olfativa. Estas tres fases se complementan a la perfección y se van revelando de forma gradual.

La pirámide olfativa se compone de:

  1. Notas de salida: es la primera impresión, el aroma que percibes al instante. Sin embargo, este primer contacto dura poco, ya que suele desvanecerse a los diez minutos. Las notas de salida están en la punta de la pirámide y te dan una idea del carácter del perfume, pero no reflejan su esencia final.

  2. Notas de corazón: aparecen justo después de las notas de salida. Sus aromas se desarrollan después de unos diez minutos y permanecen en la piel entre dos y cuatro horas. Estas notas representan el alma del perfume.

  3. Notas de fondo: es la base sobre la que se construye toda la fragancia, lo que queda al final, por lo que también es la base de la pirámide olfativa. Estas notas profundas pueden seguir oliendo incluso días después, especialmente en la ropa. Si esta última fase te resulta agradable, probablemente hayas encontrado tu perfume ideal.

Ten en cuenta que encontrar tu perfume ideal requiere tiempo y paciencia. Cuando tengas dos o tres candidatos, pruébalos durante 24 horas y observa cómo cambian en tu piel. Solo cuando llegues a percibir las notas de fondo sabrás si realmente encajan contigo.

A veces, tu percepción de una fragancia también puede variar según tu estado de ánimo o tu nivel de energía: un aroma que te resulta perfecto por la mañana puede parecerte demasiado intenso por la noche. Escucha tu instinto y descubre qué perfumes te hacen sentir bien en cada momento (o, mejor aún, siempre).

Te recomendamos probar una fragancia durante varios días antes de decidirte a comprarla. Pide una pequeña muestra de tu perfume favorito para que puedas probarlo durante unos días, en lugar de solo unas horas.

Consejo

Para no confundir innecesariamente el olfato, evita usar otros productos perfumados el día que vayas a probar nuevos aromas.

4. Déjate asesorar por profesionales

No hay mejor manera de encontrar tu perfume ideal que con la ayuda de personal experto. En nuestras tiendas puedes contar con profesionales que conocen a fondo las familias olfativas, las concentraciones y la estructura de la pirámide olfativa. Si mencionas un perfume que te gusta, podrán recomendarte otros con acordes similares.

5. Reduce tu selección de perfumes

Te recomendamos no probar más de cuatro fragancias seguidas, ya que el olfato se satura con facilidad. Escoge tus favoritas y pruébalas primero en tiras de prueba. La que más te convenza, aplícala directamente sobre la piel.

Entre prueba y prueba, puedes oler granos de café para «neutralizar» tu olfato. En la mayoría de perfumerías los encontrarás siempre disponibles.

Importante:

Tus receptores olfativos están más activos por la mañana, así que ese es el mejor momento para probar perfumes.

6. Elige tu fragancia según la ocasión

Cumpleaños, vacaciones en la playa, la cena de Nochevieja... ¿Se acerca un evento especial en el que quieras dejar huella con tu fragancia? ¿O uno que quieras recordar siempre a través de un perfume? Los momentos únicos merecen perfumes únicos, más intensos o con un toque original. Una gran opción son los llamados perfumes «nicho», creados en pequeñas cantidades y con combinaciones olfativas poco convencionales, pensadas para quienes buscan algo realmente personal.

Para el día a día en la oficina, los aromas frutales o frescos suelen ser los más adecuados, aunque también depende del entorno profesional. En ámbitos creativos puedes permitirte fragancias más atrevidas, mientras que en trabajos con trato directo con clientes o pacientes, lo ideal es optar por perfumes suaves, con notas frescas que recuerden al olor de la ropa limpia.

Un buen truco es tener un perfume reservado para el final de la jornada. Guárdalo en tu bolso o en el cajón de la oficina y aplícalo al salir del trabajo. Como los aromas se asocian fácilmente con emociones, acabarás relacionando ese gesto con la sensación de relax y desconexión.

7. No compres un perfume «a ciegas»

¿Te encanta el perfume de tu amiga o tu compañera de trabajo y quieres comprártelo? Recuerda que la composición química de cada piel es distinta, por lo que un mismo aroma puede oler completamente diferente en cada persona. Esto se debe a factores como el tipo de piel, las hormonas o incluso la alimentación. Por eso, lo ideal es probarlo y ver cómo evoluciona sobre tu piel. Para acertar completamente, intenta seguir todos los consejos que te hemos dado y pruébalo durante varios días antes de decidirte.

Esto es especialmente importante con los perfumes moleculares, ya que han sido diseñados para reaccionar al contacto con la piel y crear un aroma sutil y totalmente único. Lo que hacen es realzar el olor natural del cuerpo, por lo que nunca huele igual en dos personas.

Además, recuerda que lo más bonito de este proceso es encontrar tu propio perfume, ese aroma que con el tiempo se convertirá en parte de tu día a día o que asociarás con los momentos especiales, y que hará que los piensen en ti solo con olerlo.

Una mujer rubia de pelo corto, con un jersey negro de punto y una pulsera de neón en la muñeca, posa con los brazos cruzados sobre un fondo blanco texturizado.

Anne Wüstmann – redactora freelance de belleza

Sobre la autora

Anne colabora desde hace años con prestigiosas revistas de estilo de vida, escribiendo con pasión sobre belleza, nutrición, salud y deporte. Entre sus imprescindibles de belleza se encuentran un buen iluminador, el zumo de apio recién hecho y el pilates.