La pregunta de si es mejor el retinol o el retinal no tiene una única respuesta, aunque al comparar su eficacia pueda parecerlo. Si nos centramos únicamente en su estructura química y en el proceso de conversión que tiene lugar en el organismo, el retinal se considera la forma más potente: solo necesita un paso para transformarse en ácido retinoico activo, mientras que el retinol necesita dos. Por este motivo, el retinal suele considerarse más eficaz.
¿Qué influye en la eficacia y la tolerancia del retinal?
Una mayor potencia no significa necesariamente que un ingrediente sea mejor ni que la piel vaya a tolerarlo mejor. En las fórmulas cosméticas intervienen muchos otros factores que influyen de forma decisiva tanto en la eficacia real como en la tolerancia de un producto con retinol o retinal.
La formulación y la base del producto
La disponibilidad de un derivado de la vitamina A y la tolerancia de la piel dependen en gran medida del resto de la fórmula. Los ingredientes nutritivos, hidratantes o que refuerzan la barrera cutánea pueden ayudar a que la piel se muestre más resistente y a reducir las posibles irritaciones. Otros ingredientes de la fórmula también pueden influir en la absorción del retinal. Algunos pueden favorecerla, mientras que otros pueden ralentizarla. La rapidez con la que el retinal entra en contacto con la piel también afecta a su tolerancia. Cuanto más directa sea la acción, más intensa puede resultar. En cambio, cuando la liberación es más gradual, la piel suele tolerarla mejor.
La encapsulación
Los retinoides pueden incorporarse a las fórmulas en estado libre o encapsulados. Las versiones encapsuladas liberan el ingrediente de forma más lenta y controlada, lo que ayuda a reducir el impacto sobre la piel y puede mejorar su tolerancia. Los retinoides sin encapsular suelen actuar de forma más directa, aunque también pueden causar irritación con mayor facilidad según la concentración y el estado de la piel. Por tanto, la encapsulación puede mejorar considerablemente la tolerancia tanto del retinol como del retinal.
La concentración
La cantidad de activo utilizada es un factor decisivo. En la práctica, un producto con una concentración alta de retinal puede actuar de forma mucho más intensa y tener un mayor potencial irritante que un producto con retinol en una concentración equivalente. Al mismo tiempo, gracias a su mayor actividad biológica, el retinal puede ser eficaz incluso en concentraciones bajas, lo que puede favorecer una mejor tolerancia.
El tipo y el estado de la piel
Cuanto más fuerte y estable sea la barrera cutánea, mejor suele tolerar la piel los retinoides en concentraciones altas. En cambio, las pieles sensibles o con la barrera alterada pueden reaccionar con mayor facilidad, incluso ante concentraciones bajas. Una barrera cutánea más permeable permite que los activos penetren con mayor rapidez y profundidad. Esto puede aumentar su eficacia, pero también el riesgo de irritación. Por este motivo, la tolerancia depende siempre tanto del tipo como del estado de la piel.