
Eliminación de cutículas
Eficaz y seguro
Contenido del artículo
Aspectos clave: lo básico de la eliminación de cutículas
- Límpiate bien las manos antes de retirar las cutículas. Así evitarás que los gérmenes se propaguen a la uña sensible y provoquen inflamación.
- En primer lugar, empuja suavemente las cutículas hacia atrás con un empujador de cutículas. Si aún sobran cutículas, córtalas.
- Corta las cutículas con unas tijeras especiales para cutículas. Tienen un filo extraestrecho, curvado y fino. Esto significa que se adaptan perfectamente a las cutículas sensibles.
- Procede siempre con precaución cuando te quites las cutículas tú mismo. ¿Están muy marcadas, ya rasgadas o incluso inflamadas? Entonces es mejor ponerse en manos de un profesional.
Quitar cutículas: ¿cuál es el método adecuado para mí?
Empujarlas hacia atrás o cortarlas: hay diferentes formas de eliminar las cutículas de forma segura. La elección del método depende de lo marcadas que se presenten tus cutículas, de si ya las has eliminado muchas veces anteriormente y de lo que quieres que dure el resultado. Para que tus uñas tengan un aspecto impecable, combina los diferentes métodos.
- Empujarlas: si hace poco que te has quitado las cutículas o si estas crecen con poca fuerza, lo más fácil es empujarlas con un utensilio adecuado.
- Cortarlas: si las cutículas crecen con fuerza, se pueden cortar. No obstante, solo deberías hacerlo si ya tienes experiencia previa. El motivo es que es posible que al hacerlo cometas algunos errores. Si las cortas demasiado profundamente, las cutículas se encallecen y pueden volver a crecer aun más gruesas. También pueden producirse heridas e inflamaciones.
- Eliminarlas con un pulidor eléctrico: únicamente te recomendamos la eliminación de las cutículas con un aparato eléctrico si recurres a una manicura profesional, ya que existe especial peligro de que te hagas alguna lesión en la base de la uña.
Un consejo: es preferible que empieces empujando las cutículas suavemente hacia atrás. ¿Sigues queriendo eliminar la cutícula sobrante? Entonces corta los trocitos que sobresalgan con un cortacutículas, en lugar de cortar la piel por completo. El motivo es que si no tienes mucha experiencia, existe el peligro de que se te inflame la base de las uñas. Por otro lado, si eliminas la cutícula por completo, perderá su efecto protector frente a gérmenes y bacterias.
¿Qué utensilios se emplean para eliminar correctamente las cutículas?
Para poder eliminar con seguridad tus cutículas se necesitan los utensilios adecuados. Te enseñamos todo lo que necesitas para hacerte la manicura en casa.
Empuja-cutículas
Con el empuja-cutículas puedes trabajar con gran precisión gracias a su diseño especial. De este modo eliminarás las cutículas muy suavemente. Puedes conseguir este pequeño utensilio en versión de plástico o en una más resistente de metal.
Palito de naranjo
Como su nombre indica, se trata de un pequeño utensilio que consiste en un palito de madera blanda con el que se empuja la cutícula muy suavemente, una vez que está reblandecida.
Tijeras para cutículas
Con las tijeras para cutículas puedes cortar la cutícula sobrante. Atención, no te confundas: nunca trabajes con una tijera de uñas, pues sus hojas son mucho más grandes y toscas, lo que puede lesionar la sensible cutícula.
Alicate para cutículas
Con un alicate para cutículas se cortan sobre todo las partes más gruesas de la piel. En todo caso, para usarlo con seguridad se requiere práctica.
Elimina las cutículas en casa: instrucciones paso a paso
- Prepara las uñas: primero lávate bien las manos y las uñas. De este modo evitarás la presencia de gérmenes en la sensible base de la uña.
- Ablanda las cutículas: prepara un baño de manos con agua caliente y mete las manos durante unos cinco minutos. Esto hará que las cutículas se ablanden lentamente para que, a continuación, puedas empujarlas más fácilmente. Si quieres eliminar las cutículas de una forma especialmente suave, añade bicarbonato de sodio o aceite al agua. Estos productos ablandarán tu piel y harán que sea mucho más fácil empujarla.
- Aplica eliminador de cutículas (opcional): pon una fina capa de eliminador de cutículas en la transición entre la uña y la cutícula y deja que actúe durante unos minutos. Quítalo después con un disco de algodón o lávate las manos con agua tibia. Tus cutículas quedarán tan suaves que podrás trabajar en ellas muy fácilmente. Si ya has puesto las manos en remojo, puedes saltarte este paso.
- Empuja las cutículas: coloca un empuja-cutículas sobre la uña, por delante de la piel sobrante. Empuja suavemente la piel en dirección al principio de la uña. Haz esto unas cuantas veces hasta que la uña haya quedado libre de la cutícula de forma homogénea.
- Corta el exceso de cutícula: si siguen quedando trozos de piel en el borde, utiliza una tijera para cutículas. Ponla directamente sobre la superficie de la piel y corta cuidadosamente los trocitos que sobresalgan hasta que la piel presente un aspecto homogéneo.



